“No da cuenta de las atenciones necesarias de realizar, menos si se piensa en los 3 millones de personas en lista de espera”, relevó la líder del gremio, Anamaría Arriagada.
En Cooperativa, observó que el alza de 4% en atención primaria no incluye un aumento en la inversión, lo que impide “disminuir la cantidad de pacientes que luego se atochan”.
La presidenta del Colegio Médico, Anamaría Arriagada, advirtió en Cooperativa que si bien el Gobierno ha destacado un aumento de 4,7% en la glosa del Presupuesto correspondiente al Ministerio de Salud, en la práctica, esa cifra no se condice con el gasto previsto para el 2027.
“Lo más complejo sin duda es que cae la inversión de la atención primaria, algo que vamos a levantar durante la discusión, y que esperamos que la ministra de Salud (May Chomali) pueda explicar en el Parlamento” la próxima semana, cuando el Ejecutivo presentará la propuesta formal ante el Congreso en Santiago.
Dicho esto, planteó en Lo que Queda del Día que “si bien el 4,7% es el aumento más grande del sector, igual queda por debajo de lo que vamos a terminar gastando este año, y por lo tanto, es un presupuesto que no da cuenta de las atenciones necesarias de realizar, menos si se piensa en los 3 millones de personas que están en lista de espera”.
“En la práctica, va a quedar más o menos 2 billones de pesos por debajo de lo que terminaremos gastando (…), y cuando uno lo desmembra en sus diferentes capítulos o partes, crece la atención primaria en alrededor de un 4%, pero la inversión en atención primaria no crece; y el per cápita -los recursos por cada usuario al mes- aumenta alrededor de 13.000 pesos, pero aún queda lejos de un per cápita que en realidad dé cuenta de las necesidades sanitarias de la población”, profundizó la facultativa.
En concreto, “si crece el per cápita, pero se frena la inversión, se tiene una atención primaria que no es capaz de crecer en infraestructura, o de regularizar algunas instalaciones precarias”, de modo que se requiere disponer recursos en ambos sentidos para “disminuir la cantidad de pacientes que luego se atochan esperando una atención en el hospital”.
“La salud requiere mucha inversión, porque finalmente, se está invirtiendo en el capital humano. Creo además que no nos podemos acostumbrar ni pensar que es razonable que un país como el nuestro tenga 3 millones de personas en lista de espera, y ahí también falta poner el acento”, subrayó la dirigenta.
Inquietud por la “eficiencia” que persigue el Gobierno
Con todo, Arriagada estima que la conversación con el Ejecutivo en esta materia será “compleja, porque las condiciones no han cambiado tanto de un gobierno a otro, y llevamos varios años -diría una década- enfrentando esta forma de asignar un presupuesto, donde todos los años nos dan menos de lo que necesitamos, y está esta imagen falsa de que el sector salud, y sobre todo la salud pública, es ineficiente“.
Lo último -opinó- se ve acentuado en esta ocasión, ya que “este Gobierno hace esfuerzos, a través de un consejo de eficiencia y otras mesas de salud, de hacer las cosas de manera distinta, pero eso no necesariamente se va a notar este año“, sino que, de acuerdo con el gremio, los efectos se producirán en 2028.
“Lo que veo más complejo es esta especie de premisa o gran principio del Gobierno completo de lograr la convergencia, de acercar los gastos al Presupuesto a toda costa, sin tomar en cuenta que hay hospitales de complejidad y rendimientos variables que justamente ofrecen salud a sus comunas”, ejemplificó la doctora.
Estos recintos “más pequeños, de provincia y comunitarios, entrados a demostrar eficiencia, a lo mejor no podrán hacerlo, pero prestan atención a la población más cercana de una manera que obviamente se traduce en calidad de vida, y también en números muy notables de Chile”, como el bajo nivel de mortalidad infantil y materna, y prevención de mortalidad evitable, destacó.