La autoridad regional manifestó su preocupación ante la disminución de recursos propuesta para
los Gobiernos Regionales en el Presupuesto 2027 y advirtió que un menor marco presupuestario
podría afectar la inversión pública, el empleo y el financiamiento de iniciativas impulsadas junto a
municipios, servicios públicos y organizaciones sociales.
El Gobernador Regional de Atacama, Miguel Vargas Correa, manifestó su preocupación
ante la reducción de recursos contemplada para los gobiernos regionales en el marco
de la discusión del Presupuesto 2027, sumándose al planteamiento realizado por la
Asociación de Gobernadores y Gobernadoras Regionales de Chile (AGORECHI)
respecto de los efectos que una medida de estas características podría generar
directamente en los territorios.
Durante las últimas semanas, los gobiernos regionales han sostenido conversaciones
con el Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos para solicitar que se
revisen los recursos considerados para 2027. Inicialmente se advirtió una disminución
que podía alcanzar entre un 7% y un 10%, mientras que las últimas conversaciones
entre Hacienda y AGORECHI apuntan a una reducción cercana al 6%, cifra que
continuará siendo analizada durante la tramitación presupuestaria.
Al respecto, el Gobernador Miguel Vargas sostuvo que el debate no puede limitarse
únicamente a porcentajes, ya que detrás de los recursos regionales existen proyectos,
empleos y soluciones concretas para las comunidades.
“Una reducción del presupuesto de los gobiernos regionales tiene un impacto muy
concreto en los territorios. Estamos hablando de menos capacidad para financiar
inversión pública y, por lo tanto, de un efecto directo en el empleo. Pero también
podrían verse comprometidas iniciativas de seguridad ciudadana, proyectos de
organizaciones sociales, subsidios a los municipios, sistemas de Agua Potable Rural y
muchas otras necesidades que atendemos desde las regiones”, señaló la autoridad.
“Es como sacar al delantero que está haciendo los goles”
El Gobernador de Atacama hizo especial énfasis en el rol que actualmente cumplen los
gobiernos regionales en el financiamiento de iniciativas que corresponden a distintos
sectores del Estado y que requieren del aporte regional para poder concretarse.
“Hay una contradicción que cuesta entender. Rebajar el presupuesto a los gobiernos
regionales es como sacar al delantero que está haciendo los goles. Buena parte de los
recursos que administramos terminan financiando proyectos que los propios servicios
del Gobierno Central nos solicitan apoyar porque no cuentan con recursos suficientes
para ejecutarlos. Entonces, si se reducen los recursos regionales, inevitablemente
tendremos menos capacidad para colaborar y sacar adelante esas iniciativas”, afirmó
Vargas.
La autoridad regional agregó que Atacama requiere mantener un nivel de inversión que
permita continuar desarrollando proyectos en sus nueve comunas, especialmente
considerando el impacto que la inversión pública genera en la actividad económica y en
la creación y mantención de puestos de trabajo.
“Entendemos que existen restricciones fiscales y que todos tenemos que hacer un
esfuerzo, pero ese esfuerzo no puede significar frenar la inversión regional, afectar el
empleo o postergar soluciones que las comunidades llevan años esperando. Lo que
estamos defendiendo no es el presupuesto de una autoridad o de una institución;
estamos defendiendo recursos que finalmente se traducen en obras, programas y
mejores condiciones de vida para las personas”, enfatizó.
Más autonomía para las regiones
En paralelo a la discusión presupuestaria, los gobiernos regionales han insistido en la
necesidad de profundizar la descentralización fiscal, avanzando hacia una mayor
autonomía para administrar los recursos y flexibilizando procedimientos que
actualmente dependen de decisiones adoptadas desde el nivel central.
En ese sentido, Vargas señaló que la discusión del Presupuesto 2027 también debe ser
una oportunidad para avanzar en herramientas que permitan a las regiones responder
con mayor rapidez a sus propias necesidades.
“Si realmente queremos avanzar en descentralización, necesitamos gobiernos
regionales con mayor autonomía financiera, presupuestos suficientes y más capacidad
para decidir oportunamente dónde poner los recursos. Descentralizar no puede
significar entregar más responsabilidades a las regiones y, al mismo tiempo, quitarles
las herramientas para cumplirlas”, concluyó el Gobernador Regional de Atacama.