CUANDO CADA PESO CUENTA: MIRAR ELPRECIO POR UNIDAD HACE LA DIFERENCIA

Kurt Iturrieta Guaita
Director Regional
SERNAC Atacama

Ir al supermercado es parte de la rutina de miles de familias en nuestra
región y en todo el país. En Copiapó, Vallenar, Caldera, Huasco cualquier otro
lugar de la región de Atacama cada compra implica decisiones: ¿qué marca
conviene más?, ¿es mejor el envase grande?, ¿realmente esa oferta significa
ahorro?
Desde septiembre de 2025 contamos con una herramienta concreta que
busca facilitar esas decisiones: el reglamento que exige informar el Precio por
Unidad de Medida (PPUM).
Esta norma obliga a supermercados, tiendas de conveniencia y marketplaces
a informar, junto al precio de venta, cuánto cuesta realmente el producto por
kilo, litro, metro u otra unidad de medida. Es decir, no solo vemos que un
producto cuesta $2.500, sino también cuánto pagamos efectivamente por
cada kilo o litro.
Puede parecer un detalle técnico, pero no lo es. Es transparencia. El precio es
uno de los factores más relevantes al momento de comprar. Para ejercer
nuestro derecho a la libre elección, necesitamos información clara, visible y
comparable. Con el PPUM, las y los consumidores pueden evaluar con mayor
facilidad qué alternativa rinde más, más allá del tamaño del envase o del
diseño del producto.
Esto es especialmente importante en tiempos en que cada peso cuenta y las
familias buscan optimizar su presupuesto. Saber cuánto cuesta realmente un
kilo de arroz, un litro de aceite o una carga de detergente permite tomar
decisiones más racionales y convenientes.
El reglamento se aplica a supermercados físicos y sus plataformas online,
tiendas de conveniencia de cadena y marketplaces. No rige para
microempresas como los almacenes de barrio, ni para productos vendidos en
máquinas expendedoras, comidas preparadas para consumo inmediato o
medicamentos que cuentan con regulación específica.
Además, la obligación de informar el Precio por Unidad de Medida no
desaparece cuando hay promociones. En ofertas como “3×2” o descuentos
porcentuales, el comercio debe calcular el valor efectivo final y exhibir el
precio por unidad actualizado. Si el descuento depende del medio de pago,
también deben informarse ambos valores.
La transparencia no puede ser parcial ni temporal. Como Servicio Nacional del
Consumidor, fiscalizamos el cumplimiento de esta norma. Las empresas que

no respeten estas exigencias se arriesgan a multas relevantes. Sin embargo,
más allá de la sanción, lo que buscamos es promover un mercado más claro
y equilibrado, donde las personas cuenten con herramientas reales para
decidir.
Invito a las y los consumidores de nuestra región a incorporar este dato en su
rutina de compra. Mirar el Precio por Unidad de Medida puede marcar una
diferencia significativa en el presupuesto mensual.
Informarse es un derecho. Comparar es una herramienta. Elegir con claridad
es una forma concreta de cuidar el bolsillo y fortalecer una cultura de
consumo más consciente y responsable en nuestra región.

Agregar un comentario