REVISANDO LA HISTORIA DE ATACAMA : HOY Las Glorias a Pedro León Gallo y el Fin del Sueño Libertario

REVISANDO LA HISTORIA DE ATACAMA : HOY Las Glorias a Pedro León Gallo y el Fin del Sueño Libertario

abril 29, 2020 0 Por admin

Por : VIDAL NAVEAS DROGETT

29 de Abril de 1859 el General de División don Juan Vidaurre Leal, al mando de tres regimientos regulares y otras divisiones, enfrenta al diezmado Ejército Constituyente, en el lugar denominado Cerro Grande, de La Serena. No pudo el General Gallo, resistir el asalto de los soldados profesionales, se culpó a una división del caudillo copiapino de no responder el fuego con la artillería, pero esta situación, tenía culpables. El coronel Salvador Urrutia y los subalternos menores Vallejos y Martinez conspiraron traicionando los principios militares. Inutilizaron las armas poniendo arena en la pólvora de la artillería. Lo hicieron por unas insignificantes onzas de oro que fueron encontradas en sus ropas. Este tipo de personas, que traicionan a sus propios camaradas, indignos; carentes de ninguna ética, moral ni valor, sufren el desprecio en donde se encuentren. El ejército vencedor los trató como traidores y los encerró en la cárcel de La Serena. Fueron juzgados por un tribunal gobiernista y fusilados en Copiapó. Los reglamentos militares y sus códigos esta vez funcionaron. Aquí se dio un acto que enaltece a ambos jefes de los ejércitos contrincantes, el General Gallo fue conminado a rendirse y evitar derramamientos de sangre. El General Gallo exige garantías para sus hombres, Vidaurre Leal, decide dar 24 horas a los revolucionarios para abandonar la ciudad con sus alrededores y les concede la oportunidad de escapar hacia el interior de la Provincia de Coquimbo, al Valle del Elqui. Se pudo evitar así, la inútil pérdida de vidas. Gallo y sus oficiales pidieron a sus soldados quedar en libertad de acción, los cuales se fueron desprendiendo del grupo a medida que avanzaban, y confundidos con los peones locales de los pueblitos aledaños, fueron recibiendo sus pagos y honorarios, a medida que se descolgaban. El General Gallo ingresa a la Argentina, donde pide asilo político y entrega sus armas a las autoridades locales, junto a un grupo de revolucionarios. De ahí, al largo exilio, que lo habían de llevar a Estados Unidos y Europa. Finaliza así, una etapa del sueño libertario atacameño, que planteó la lucha armada como solución para desprenderse de la tiranía centralista. Han pasado 154 años de esa aventura y no han aparecido los caudillos, que solucionen la nefasta forma de gobernar desde la distancia, es doloroso sentir que no somos dueños de nuestro territorio, que no podemos aprovechar la riqueza de nuestros cerros, ni las aguas de sus ríos, ni la energía de su Desierto.