Niños, niñas y adolescentes primero : Por la Periodista: Francisca González Carrasco Miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Periodistas de Atacama

Niños, niñas y adolescentes primero : Por la Periodista: Francisca González Carrasco Miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Periodistas de Atacama

septiembre 24, 2020 0 Por admin

Decenas de noticias, varios informes de organismos nacionales e internacionales y
centenares de declaraciones de testigos aparecen día a día en medios de comunicación y
redes sociales informando sobre la violación a los derechos humanos de niños, niñas y
adolescentes (NNA) que están bajo la protección del Estado de Chile a través del Servicio
Nacional de Menores (SENAME) lo que me deja perpleja y horrorizada por estos hechos en
los que el Estado se ha mostrado indolente ante el sufrimiento de estos menores que
necesitan urgente que todos las y los adultos nos unamos para defenderles.
Solo en estos primeros días de septiembre, se ha publicado, por ejemplo, la desaparición de
una joven de una residencia de Arica donde nadie de los que estaban a su cuidado informó
a las autoridades competentes, sino que tuvo que ser su familia quien pidiera ayuda para
encontrarla y buscará a apoyo en la comunidad para hacer visible este hecho.
Entre los informes se encuentra el realizado por PDI que detalla conclusiones del año 2017
que reveló que el Estado de Chile viola sistemáticamente los derechos de los niños que
están bajo su tutela, demostrando que en el 100% de los centros que administra el Sename
y en el 88% de los gestionados por particulares se constataron 2.071 abusos, 310 de ellos
con connotación sexual por parte de adultos, pares o familiares. Sin ir más lejos, volviendo
al 2020 este jueves 3 de septiembre una trabajadora de 38 años fue desvinculada de la
Residencia Carlos Macera de Talcahuano luego de conocerse que habría abusado de un
menor de edad.
Así mismo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) acreditó que el Estado viola los
derechos de los niños a los que tiene que proteger. Es una realidad horrorosa, que no se
condice con la lógica humana de proteger a los menores, lo que da a pensar que por el solo
hecho de ser pequeños o pequeñas no se les toma en cuenta su voz, ¿tal vez porque no
salen a marchar? ¿por qué no crean agrupaciones?
Si, por supuesto que sus derechos y deberes están resguardados bajo ley, pero ¿por qué
aún así se vulneran? Recordemos que la Convención de los derechos del niño ya en 1990
en Chile estipuló cuatro principios, que a su vez guían nuestra legislación: 1° la No
discriminación (todos sabemos que los NNA son estigmatizados como delincuentes solo por
formar parte del SENAME).
2° El interés superior del niño: Las leyes que afecten a la infancia deben beneficiarla de la
mejor manera posible (entonces cómo se explica que el proyecto de ley que espera cambiar
el SENAME lleve 9 años de tramitación, que recién este 2 de septiembre se esté
discutiendo qué se legisla primero o la entrada en vigencia de la ley que crea el Sistema de
Garantías de los Derechos de la Niñez o la creación del Servicio Especializado de
Protección de la Infancia (que dicho sea de paso este 16 de septiembre recién se despachó
a la Sala del Senado el veto del proyecto).
3° Supervivencia, desarrollo y protección: Las autoridades del país deben proteger al niño y
garantizar su pleno desarrollo, tanto físico como social (pero… en plena pandemia se reveló
que a cinco meses y medio del confinamiento, se registran 247 menores que fueron
confirmados como contagiados por Covid-19 con un resultado de muerte por el virus).


y por último el 4to. Participación: Los niños tienen derecho a expresar su opinión en las
decisiones que les afecten, y que sus opiniones se tomen en cuenta (en redes sociales se
encuentran denuncias de vecinos de residencias que cuentan como escuchan impotentes
como menores piden a gritos a sus familias desde los techos de las residencias pidiendo
hacer virales sus publicaciones porque sienten que cualquiera que les está leyendo puede
hacer más por los NNA que lo que hacen los encargados de los centros).
Todo esto me lleva a reflexionar porque no se han tomado medidas urgentes para parar
todas estas violaciones a los derechos humanos de los menores, y justo cuando empiezo a
creer que es porque hay personas que el Estado quiere proteger, se publica la noticia sobre
las acusaciones de fraude al fisco en fondos del SENAME por la ex ministra de justicia. Es
que es incomprensible que además de invertir más en presos que en el cuidado de los
NNA, ahora resulta que roban los pocos fondos destinados para ellos. Porque recordemos
que aunque en 2019 se subió un 6% de los recursos destinados para los centros aún así se
gasta en un reo sobre 700 mil pesos mensuales mientras que en el resguardo de un menor
se invierte menos de 300 mil pesos.
Con estos antecedentes ¿pueden creer que este organismo se define como “colaborador
del sistema judicial y dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que se
encarga de la protección de derechos de los NNA, y de los jóvenes entre 14 y 17 años que
han infringido la ley? y sobre esta nula empatía sobre el resguardo emocional de los
menores, este 3 de septiembre un joven de 19 años acusado de múltiples robos y homicidio
fue sentenciado por el juzgado a quedar en internación en un recinto del Sename. Es que
es para no creer lo que sucede.
Con respecto a este resguardo emocional, el renombrado psicólogo clínico Felipe
Lecannelier, en su libro A.M.A.R. -que ha sido guía para educadores en diferentes
establecimientos educacionales-, demuestra una metodología desarrollada durante 15 años
que indica que un bebe dentro de los primeros tres años de vida desarrolla su capacidad
cerebral, principal razón por la que es importante dedicar tiempo, energía, ayuda,
programas de prevención, y políticas públicas para la primera infancia para que puedan
desarrollar un cerebro más flexible, más libre de estrés, más integrado y mejor preparado
para sentirse seguro para enfrentar la vida.
Además, de estos cuatro principios la legislación chilena garantiza otros derechos
específicos en las áreas de: Protección contra la violencia intrafamiliar, Educación, Trabajo,
Filiación, Alimentación, Adopción, Salud, Delitos sexuales, uff hay tantos ejemplos que
podría seguir dando en cada una de estas áreas. Pero ya está más que claro que hay algo
que detiene que lo escrito en papel se pueda visualizar en la práctica. Está claro que se
necesita una forma de garantía urgente para estos menores, muchos proponen variadas
formas y métodos, yo concuerdo con la de aumentar la dotación de personal que está al
cuidado de los pequeños, porque un adulto por más títulos profesionales y vocación que
tenga jamás una sola persona podrá darle la contención necesaria a varios pequeños a la
vez. Viendo todos estos antecedentes cualquier cambio a este organismo debería ser
positivo, pero para que no quede en letra muerta estoy convencida que se necesita de la
empatía de cada uno de nosotros chilenos y chilenas para estar pendientes del cuidado de
los menores, para ser su voz, ellos son los que más necesitan que luchemos por la
protección de sus derechos y tener así por fin una infancia digna.