REVISANDO LA HISTORIA DE ATACAMA : HOY LA LEALTAD DEL CALDERINO JOSÉ SIERRA 12 de mayo de 1859

REVISANDO LA HISTORIA DE ATACAMA : HOY LA LEALTAD DEL CALDERINO JOSÉ SIERRA 12 de mayo de 1859

mayo 13, 2020 0 Por admin

Por : Vidal Naveas Droguett 12 de mayo de 1859 LA LEALTAD DEL CALDERINO JOSÉ SIERRA

La historia de Chile, no describe las pequeñas batallas y refriegas que adornan la rica historia de Atacama. ¿Cuál es la razón? ¿Acaso las grandes matanzas y los regueros de sangre son lo más importante para ocupar las páginas de un libro?La Revolución Constituyente de Pedro León Gallo en el año 1859 – para algunos historiadores, fue solo una aventura – de un jovencito con poder y dinero, que vio frustrados sus intentos de llegar a la capital de Chile e instalar por la fuerza, caprichosas ideas federalistas.Para nosotros los provincianos nortinos, fue el sueño roto del Caudillo Pedro León Gallo, el cual exigía para Atacama una mayor participación de los impuestos generados por las exportaciones mineras, rebajar los valores de cabotajes de los puertos e implementar facilidades para la conectividad con Argentina, para el traslado de carnes a los centros mineros. Y también que el Fisco pague los gastos de educación pública, los hospicios y cementerios; las obras de canales de regadíos y puentes, y pagar el sostén de las milicias, ya que todos estos gastos, eran absorbidos por la Junta de Minería, que debía lidiar con todas las necesidades de Atacama.El atrevimiento del Ejército Atacameño, tuvo un final – para muchos, romántico – para otros, un resabio – sobre todo para los admiradores de Manuel Rodríguez, aquel heroico personajes que hizo cambiar el curso monótono de la Historia Chile.El 12 de mayo de 1859, el soldado constituyente José Sierra, fiel seguidor de don Pedro León Gallo, se batió heroicamente en las calles de Copiapó.Con sus últimos seguidores, con su grupo de dirigidos, resistió el embate y la persecución del Ejército Gobiernista, comandado por el coronel argentino José Antonio Villagrán, comandante persecutor de los últimos focos de resistencia constituyente.José Sierra, no sabía leer, no tuvo el aprecio de las letras, pero tenía muy claras las ideas, conocía el valor de las libertades de los hombres de Atacama. Él, nunca creyó en la derrota de su comandante. Nada lo pudo convencer que Pedro León Gallo había sido vencido en Cerro Grande. Emocionalmente, José Sierra, mantuvo una lealtad infinita hacia sus oficiales superiores.Entre sus desesperadas acciones, secuestra un tren y viaja desde Caldera. Aquí se apoderó de Copiapó y se autoproclamó Intendente de la Provincia.Dueño de la plaza, se fue a esperar las tropas gobiernistas a la entrada de Copiapó, junto al teniente Briones, el sargento Gajardo y los últimos guerreros que le acompañaban. En los costados de la plaza Avalos, en la cercanía de éstas casas, se parapetó y tras la refriega fue perdiendo posiciones, hasta llegar a la plaza de Copiapó, donde luchó hasta el cansancio para caer desvanecido por la larga y ultima batalla, donde fue apresado por las autoridades militares.Caía vencido el último bastión constituyente, caía el último guerrero, que viniendo desde la costa, desde Caldera, se anudó una bandera azul en su pecho y con el corvo entre sus dientes, desafió la historia. El leal soldado atacameño, mostró con entereza el amor por su tierra, la lealtad con su comandante y el aprecio por sus ideales.Si vas a tomar las fotos, no las rayes por favor, El artículo es público y puedes compartirlo.